Hoy reproduciré algunos fragmentos de correos que me han llegado, luego de la columna de la semana anterior, donde, en la vorágine informativa, el caso de la agresión contra Salvador Cabañas nos enseñó la situación real de nuestra sociedad y la fortaleza de la televisión como enajenador de cada una de nuestras actividades.
El drama sigue, pero ahora ha sido avasallado por masacres y violencia sin fin que reclaman liderazgo efectivo mientras el gobierno federal está más preocupado por perseguir y condenar las bodas gay que por, verdaderamente, evitar la impunidad como Madre del México que hoy vivimos.
El resto de la sociedad nos preocupamos por el clima y los partidos amistosos de la selección nacional. Ya se fue el primer mes del año y ni cuenta nos dimos de que la influenza no es lo que dicen que fue y que la cuesta de enero pasó de noche, todo gracias al espectáculo en un Bar Bar
Guillermo L. me escribe y dice: “Es increíble pensar que nosotros mismos estamos creando esta sociedad y que los medios de comunicación aprovechan para vender y explotar el morbo; desafortunadamente, cada día es menos la propuesta de valor ofrecida por los distintos medios y sería muy importante el poder propiciar los contenidos que motiven y aporten a nuestros valores como personas”.
Por su parte, Monserrat G. comenta: “Desgraciadamente como sociedad no hacemos nada por tratar de cambiar el presente y el futuro que hemos creado”.
La lectora Ruth dice que antes de los remedios debe de existir el diagnóstico; por eso propone: (sic) “Y definitivamente el remedio lo tenemos todos en las manos; médico, cúrate primero a ti mismo. Una manera de ver cuánto contribuimos a esta enfermedad es haciendo una encuesta a los que nos rodean”.
Entro otros comentarios, leo a mis lectores y encuentro la misma desesperación que la mayoría de los ciudadanos de a pie: “Ya no encontramos la forma para pensar que este será un país donde se pueda habitar con normalidad; hoy, la sobrevivencia y el no claudicar por un estado de cosas al que nos acostumbramos en el pasado, porque sería fácil decir que estamos mejor que otros países, pero no, ahí no radica la tesis, sino en el derecho a habitar como se nos pegue la gana, aunque parece que nos gusta vivir así”.
De Argentina para Morelia
La siguiente entrega de esta columna (próximo martes) se hará desde Argentina. No puedo evitar el paralelismo que me atrae siempre a la confrontación con las naciones y ciudades sudamericanas.
También voy a un país que es líder en creatividad publicitaria y que vive con glamour, pero con parecidos problemas sociales a los nuestros. Desde allá reporto.
Una pregunta cabildera:
¿Donde está el cabildo del Ayuntamiento de Morelia en la revisión de las vialidades de Morelia? ¿Qué no están para cuidar nuestra economía e integridad, de acuerdo con sus propias palabras? Otro ejemplo del México actual, se meten donde hay reflectores, pero donde verdaderamente está su deber, miran hacia otro lado. Baches y tráfico, ¡Gracias!
mercadotecnienletras@hotmail.com
www.twitter.com/cjsalinas






















Nuevamente de acuerdo con la segunda parte de tus comenmtarios. Morbo y difusión de disque programas sociles, es decir pan y circo, lo que interesa al gobierno atender. Qué tal si nos das tu opinión respecto a la violencia magisterial del grupo cazarista y la intervención del C. Alejandro Ramirez en el ámbito educativo. ¿No te parece que puede resultar uno o varios ecenarios interesantes en el futuro educativo de nuestra entidad?
Felicidades por tu columna¡
De acuerdo con lo de la preguntaa cabildera, ¿donde esta la famosa maquinaria dragon que estaba repavimentando todo el libramiento y camelinas?.
Simplemente nos dan atole con el dedo las autoridades, y esos que solo fueron unos cuantos dias de lluvia,imaginemonos como nos va a ir en la temporada natural de lluvias.
En fin a seguir arruinando la suspension del auto y por cierto a pagar la tenencia 2010 por aqui en Michoacan nada mas que no quitaran ese impuesto.
Saludos Javier y felicidades por tu columna.