
Generar instrumentos de valoración y protección para la música purépecha no ha sido tarea sencilla | Foto: Cintya Ferrer
A pesar de que se ha realizado mucho trabajo para lograr que la pirecua ingrese a la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad, el músico tradicional Néstor Dimas Huacuz asegura que aún falta un detalle fundamental para que el expediente técnico quede completamente listo: “El reconocimiento externo podrá llegar si, antes, este se concede al interior, desde Michoacán y en México”.
Generar instrumentos de valoración y protección para la música purépecha no ha sido tarea sencilla, reconoce el también compositor: “Puede ser menos complicado generar leyes y recomendaciones cuando se trata de preservar elementos materiales, al contrario de lo que pasa con aquellas ideas y sentimientos relacionados con nuestra identidad, con lo que nos distingue como comunidad”.
Para la etnia que habita en la región centro-occidente de la entidad es sencillo comprender el significado de sus sonidos y el simbolismo que ellos encierran pues “la vida cotidiana y los momentos de fiesta son un recordatorio permanente”; es hacia el sector no purépecha hacia quien se deben dirigir muchas de las acciones de promoción “para que reconozcan esos valores que nosotros hemos dado no sólo al canto, sino a la música en general y a la danza”, expuso el oriundo de Santa Fe de la Laguna.
Habrá de recordarse que una de las estrategias de reconocimiento hacia la pirecua debía darse en octubre de 2009, en la entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes. Si bien, la étnia purépecha no pasó desapercibida pues el grupo de artesanas y artesanos alfareros de Ocumicho se llevó el galardón, en la categoría de artes tradicionales, los sonidos quedaron desamparados en ese sentido.
Fuera de esta limitación, que se buscará conseguir en próximos meses por ser requisito fundamental solicitado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el resto de componentes del expediente se tiene casi listo, al grado de que el formulario de inscripción ya está traducido al inglés y al francés, aseguró Dimas Huacuz.





















