Otra vez los políticos se han enfrascado en una discusión álgida debido al tema de las alianzas PAN-PRD en diversos estados de la República.
Nuevamente las problemáticas del pueblo mexicano, como el desempleo, la inseguridad, el rezago educativo y las constantes alzas en la canasta básica han quedado en último lugar.
Otra vez los dueños del poder, que se han dividido al país en parcelas, provocan una crispación porque las estrategias políticas que se han presentado para este año 2010 eminentemente electoral, podrían cambiar de rumbo la elección presidencial de 2012.
De nueva cuenta de manera pública y hasta cínica, los presidentes de los partidos políticos se acusan de traiciones, incumplidos, de ser mentirosos y de no respetar los acuerdos.
Los nombres de los involucrados: César Nava, jefe nacional del PAN; Beatriz Paredes, presidenta nacional del PRI; Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, y Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, quien dio a conocer el documento en el que supuestamente habían establecido que el PAN no iría en alianza con el PRD en esa entidad, con tal de que el PRI aprobara la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos.
Total, en un año en el que se renovarán 11 gubernaturas, de las cuales nueve son priístas, una perredista y una panista, y con un Peña Nieto que, según las encuestas, si ahorita mismo fuera la elección por la Presidencia de México ganaría sin mayores problemas. Resulta que el PAN se dio cuenta de que tenían que dar un golpe de timón en la estrategia electoral para acotarle el paso al PRI y lo están haciendo con base en la sentencia que dice: el fin justifica los medios.
A partir de 1992
Fue en ese año, en el estado de Durango, cuando se dio la primera alianza entre PAN y PRD, al lanzar a la candidatura por la gubernatura a Rodolfo Elizondo, el resultado fue una derrota, simplemente no pudieron quitarle al PRI esa entidad, aún cuando en esa época el partido del sol azteca contaba con una gran aceptación.
En el año de 1999, el PRAN (PRD-PAN) lanzo candidatos comunes en Coahuila y en Nayarit, con Juan Antonio García Villa y Antonio Echevarría, respectivamente; en Coahuila tuvieron un rotundo fracaso, otra vez el PRI los dejaría derrotados; pero en Nayarit sí obtuvieron el triunfo, aunque a la postre el entonces gobernador ECHEVARRÍA echaría de su gabinete a los perredistas y gobernaría con el PRI y una parte del PAN.
Fue en el año 2000 cuando esta alianza volvió a dar buenos resultados, ya que el abanderado del PRAN, Pablo Salazar, ganaría las elecciones en el estado de Chiapas, venciendo al PRI en las urnas.
Una vez que probaron que si se podía, fueron de nuevo juntos PAN y PRD en busca de la gubernatura de Yucatán en el año 2001, postulando a Patricio Patrón Laviada, quien se apoyó en el PRD durante toda la campaña, pero que a la hora de ganar desconoció cualquier acuerdo con la lideresa del sol azteca, Amalia García, dejando a los perredistas -otra vez- con un palmo en las narices.
El más reciente registro de una alianza de esta naturaleza fue en 2004, cuando ambos partidos postularon candidatos comunes en Oaxaca y en Chihuahua, con Gabino Cué y Javier Corral, respectivamente; en ambas entidades fueron derrotados por el PRI.
Luego entonces nos damos cuenta que de seis alianzas que han tenido se han alzado con el triunfo sólo en tres, lo cual les permite pensar que en éste 2010 podrían arrebatarle varias gubernaturas al Partido Revolucionario Institucional. Así que éstas coaliciones “contra natura” o “engendro sin la mayor posibilidad de éxito” como diría el líder de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones, han tenido una efectividad de 50 por ciento de acuerdo con los datos históricos.
Es obvio que el PRI está haciendo su chamba al descalificar estas alianzas, porque en la actualidad no es un partido que tenga sus cimientos sólidos y que pudiera soportar un embate de esta magnitud; la buena noticia para el partido tricolor es que los partidos que estarían enfrente se encuentran iguales o peor en cuanto a fisuras y desacuerdos. O sea que lo mejor que podemos notar de tantos dimes y diretes es que nunca como hoy, la partidocracia se encuentra tambaleante, herida de muerte y destinada a renacer en expresiones donde den un mayor respeto e interés hacia el ciudadano, hacia el pueblo de México, rehén en la actualidad de intereses entre las cúpulas políticas-económicas.
Las alianzas siempre van a tener críticas, hay quienes dicen que ensucian la política, aunque es de dudarse si se puede ensuciar aún más algo que ya se encuentra sumido en tanta corrupción, descrédito e impunidad. ¿Serán alianzas electorales o ideológicas?; no puedo siquiera imaginar unido en un solo concepto a la derecha con la izquierda, al agua y al aceite, al polo norte con el sur, en fin, dos expresiones tan disímbolas. Luego entonces son alianzas eminentemente electorales, coaliciones que les dolió a los priístas debido a que ven en estas acciones un revés a su flamante proyecto llamado Enrique Peña Nieto, quien por cierto, según Paredes, es la pesadilla con la que sueña todas las noches el singular César Nava.
En un año 2010 tan simbólico para los mexicanos el destino del país estará en juego con elecciones en 15 estados, renovación de 11 gubernaturas y con partidos políticos sumidos en una tremenda crisis de falta de credibilidad y que necesitan urgentemente nuestros votos para llegar al poder, so pena de perder esa jugosa tajada de pastel que les es entregada a través del Instituto Federal Electoral.
¿Creé usted que finalmente los políticos se conviertan en verdaderos servidores públicos?
Tribunalito
Y cómo van a avanzar los priístas de manera unida y congruente, si los primeros en atacar al mejor posicionado de los aspirantes del tricolor a la gubernatura de Michoacán, Fausto Vallejo, son los propios priístas.
Jenny de los Reyes se le va a la yugular, en una acción incomprensible, con el punto de acuerdo por el caso de la loma de Santa María. ¿Puntos de acuerdo basados en notas de Internet? ¿Legislar sobre las rodillas, dijo Vallejo al no solicitar el expediente en tiempo y forma? ¿Fuego amigo?
Lo priístas tienen tres grandes problemas en Michoacán: la CNOP con el eterno pleito entre Villaseñor y Pasalagua; el segundo es que llevan años sin contar con un presidente estatal que de verdad aglutine a todas las expresiones, el único que se rebeló y que quiso deslindarse del grupo ausencista fue Jaime Darío Oseguera y en el pecado llevó la penitencia, está en la banca y no ha podido lograr la candidatura a ninguna diputación.
El tercero, no se han puesto de acuerdo para de verdad apoyar a su candidato a la gubernatura, o lo dejan solo o ponen al menos posicionado.
Así las cosas; que tenga un excelente inicio de semana.





















