El día de ayer, en un hecho sin precedentes, el gobierno de Michoacán a través del secretario de Gobierno hizo un fuerte extrañamiento al gobierno federal por violentar la soberanía del estado debido a la “falta de coordinación” en las visitas de los funcionarios federales a la entidad. El comunicado que leyó Fidel Calderón fue contundente y no dejó lugar a dudas: se inicia un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre ambos niveles de gobierno.
El secretario de Gobierno se quejó de que el Ejecutivo federal está violentando el artículo 40 de la Constitución Política que, a la letra, dice:”Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, federal compuesta de estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental”.
Dijo, además, que en diversas ocasiones ya había hecho llegar su inconformidad a la Secretaría de Gobernación por las visitas inesperadas de Alberto Cárdenas Jiménez (cuando era secretario de Agricultura), del secretario de la Reforma Agraria y del secretario de Desarrollo Social, entre otros, sin recibir una respuesta.
Conforme se lee el comunicado la situación se complica más. Calderón Torreblanca acusó a la hermana del presidente de asistir y, en ocasiones, presidir eventos oficiales en su calidad de secretaria de Elecciones del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional; inclusive, presentó fotografías donde se observa a Luisa María Calderón en diversos eventos.
Más allá de si los funcionarios federales le han dado el lugar al gobierno de Godoy en sus visitas, el trasfondo del conflicto es el otorgamiento de recursos federales a Michoacán y la elección de 2011 que cada vez se ve más cerca.
Comentábamos en este espacio las consecuencias que trae para Michoacán adelantar los tiempos electorales pues cualquier decisión de los actores políticos se realiza pensando sólo en los votos que se pueden obtener y no en el desarrollo de la entidad. Aunque todo mundo sabía ya del distanciamiento entre Godoy y Calderón –recordemos el michoacanazo– el posicionamiento de ayer dejó claro que nuestra clase política ya trae el chip de 2011 y la institucionalidad o las “formas políticas” de las que tanto hablaba Reyes Heroles ya pasaron a un segundo término.
En los próximos días veremos si el gobierno de Felipe Calderón tiene la capacidad política para destensar el conflicto y si habrá un llamado de atención para los integrantes de su partido que asisten a los actos públicos para hacer campaña electoral.
Mientras tanto nos tocará ser testigos de una batalla inédita entre las diversas fuerzas políticas por la gubernatura de Michoacán y, hasta que lleguen los tiempos formales de campaña, el enfrentamiento será en el terreno de los dos órdenes de gobierno, que proceden de partidos políticos diferentes y que pareciera que están actuando como tal.





















