León, Guanajuato.- El gobernador Juan Manuel Oliva urgió al gobierno federal a canalizar cuanto antes el dinero para comenzar la distribución de los recursos a los afectados por la sequía en estado.
“Vamos a tomarle la palabra al presidente (Felipe) Calderón, que ninguna familia de las comunidades afectadas se quede sin comer”, resaltó.
Guanajuato tiene 250 mil hectáreas de temporal siniestradas, registradas y reconocidas por la federación, en perjuicio de 70 mil agricultores y ganaderos, destacó el mandatario.
Igualmente admitió que en la entidad no hay reportes de hambruna, pero dijo que esta semana estarán formulados varios programas de alimentación, abasto de agua y empleo temporal.
Oliva dijo que a petición del presidente Calderón se integra un programa alimentario y de abasto de agua para la comunidades que tengan problemas de abasto con el pozo e incluso en zonas urbanas, además, se trabaja en otro programa de empleo temporal de caminos, bordos y saca cosechas.
El gobernador dijo que espera que en la siguiente semana se bajen los 442 millones de pesos de la federación para las acciones por la sequía que complementarán con un plan extraordinario, con lo cual se garantizará la seguridad y la prevención. También se trabaja en el tema de abasto de maíz.
Por otra parte, el gobernador comentó que ha pedido detalles a la Secretaría de Salud sobre la muerte de mil adultos mayores en 2011 por desnutrición, derivado de la pobreza y desconocimiento de los adecuados hábitos alimenticios.
En uno de los días más fríos de la temporada, dijo que también se han tomado medidas de previsión y capacitación en las escuelas para que identifiquen la sintomatología de los alumnos de gripa e influenza A H1N1.
















