En entrevista con Carmen Aristegui, el senador Santiago Creel manifestó su intención de buscar por segunda ocasión la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.
Esta situación comprueba la afirmación de que en política no hay enemigos permanentes, aliados para siempre y mucho menos escenarios constantes. En política hay intereses y circunstancias.
Hace casi seis años Creel se perfilaba como el delfín de Vicente Fox a la candidatura que trabajaba desde la Secretaría de Gobernación, ahora lo hace desde la oposición en el gobierno (qué ironía). En aquel tiempo, el actual presidente, Felipe Calderón compitió contra Santiago en un escenario similar: era la oposición de Fox al interior del PAN y era un personaje prácticamente desconocido en comparación con los presidenciables, como López Obrador y Madrazo.
Sin embargo, esta circunstancia que parecía una desventaja fue convertida por Calderón en su principal fortaleza, pues al venderse como el hijo desobediente logró deslindar su imagen a los errores del gobierno y al pasar como el candidato con las menores posibilidades de triunfo en la elección constitucional evitó ser blanco de ataque.
Ahora Santiago Creel está en un escenario similar. Fue desplazado como coordinador de la bancada panista en el Senado, por no ser del equipo del presidente y su equipo cercano ha sido marginado de ocupar puestos importantes con tal de no darle jugada.
Aun peor, Santiago ha dado batalla en contra de lo que él llama poderes fácticos, específicamente ha sido un opositor a televisoras como Televisa. Desde la Cámara de Senadores fue uno de los principales impulsores de la reforma electoral que prohibió la contratación de espacios por los candidatos y partidos, lo que disminuyó notablemente lo ingresos de los medios masivos de difusión por concepto de campañas electorales. La confrontación llegó a tal grado que la televisora de Chapultepec no sólo vetó la imagen de Creel, sino que incluso lo difuminó de la pantalla argumentando “errores técnicos”.
Sin embargo, han sido los mismos medios electrónicos quienes se han encargado de recordarle a la gente que Santiago existe y lo han colocado, según las últimas encuestas, como el panista más conocido. El escándalo de su relación con la actriz Edith González, de la cual nació Constanza (este nombre seguramente es más conocido que el diputado de su distrito), fue lo que paradójicamente lo trajo de regreso a la mente del electorado.
Puede ser que Creel haya aprendido de sus errores en la pasada campaña y que ahora sí pueda ganar la confianza de los panistas para ser candidato. Ahora sabe que ser conocido afuera no es suficiente para ganar adentro.
Si lograra dar ese gran paso (aún en contra del presidente) tendría que hacer una tregua con los concesionarios de los medios electrónicos, quienes -si bien no son el único factor para ganar una campaña electoral- sí son determinantes para perder cuando se les tiene en contra. Qué ironías de nuestra naciente democracia.






















En esta democracia, todos los escenarios son posibles… Veremos que ocurre
Muy bien, semana tras semana me intereso más por tus artículos.
En este punto, pienso que nos dejas mucho para reflexión de acuerdo a los políticos de nuestro país y por supuesto, como la imagen del Estado se encuentra mediado por los principales medios de comunicación en México, que de unos años para acá, por la apertura a la libertada y tolerancia de expresión, han tomado más fuerza en todos los ámbitos que competen a nuestra sociedad y más aún, en la política mexicana.
Felicidades, Victor, vas muy bien.
Gracias por sus comentarios.
Felicidades al equipo de PROVINCIA, es muy bueno el sistema de traducción.
Gracias por “iluminar” nuestras perspectivas ya que coincido con Sandía cuando dice que el contenido nos lleva a la reflexión sobre los polìticos en general y su relaciòn entre ellos y el pueblo mexicano. Felicidades !!!