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  Código de Ética
 
 





 
 

“El diario grande de Michoacán”

Los siguientes principios institucionales guían las decisiones y acciones emprendidas por nuestro periódico para lograr la excelencia periodística y, mediante ella, alcanzar su objetivo final que es el servicio a la comunidad, ejercido con profesionalismo y respeto a las leyes.

COMPROMISO
En Provincia, reporteros, fotógrafos y personal en general trabaja con el firme compromiso de mantener informado al lector, con noticias de carácter local, que le permiten estar enterado de lo que sucede en su comunidad.

INDEPENDENCIA
El criterio editorial sólo responde al interés de los lectores, no al de individuos o instituciones ajenas. Dar a conocer sin presiones la verdad de los hechos es un valor que da autonomía; por eso, el personal de nuestro periódico no se involucra en actividades políticas o trabajos con instituciones o empresas externas que generen conflictos de interés y pongan en riesgo la imparcialidad de la información. Nuestros periodistas no son portavoces de nadie.

INTEGRIDAD
En congruencia con lo anterior, en nuestro periódico se rechazan las gratificaciones y los tratos preferenciales, pues son una forma disimulada de soborno. Tampoco se aceptan cursos pagados por instituciones de gobierno, regalos, viajes, descuentos ni boletos de acceso a diversiones, en condiciones distintas a los ofrecidos al público en general.
No se acepta ningún tipo de favor o dispensa de autoridades.
La asistencia a teatros, cines y estadios para reseñar actividades deportivas y de espectáculos, es estrictamente pagada por los reporteros y cronistas de nuestro periódico.
Durante la cobertura de eventos informativos (en el caso de redacción), los reporteros pagan sus gastos generales.
Los reporteros no venden publicidad, ni firman textos o fotos de inserción pagada; no participan en foros o entrevistas de tópicos o intenciones ajenas a la labor periodística, ni aceptan de sus fuentes informativas empleos complementarios. Mantienen con sus informantes un trato estrictamente profesional y difunden sus declaraciones sin servilismo.
Los publicistas por su parte no comprometen la línea editorial a cambio de espacios publicitarios.
Los textos informativos se distinguen de los espacios vendidos, comerciales o políticos, por su tipografía distinta y por la leyenda “inserción pagada”.
En el caso de desplegados y cartas abiertas, es imprescindible la firma de un responsable de la publicación, acreditado a entera satisfacción del periódico.
No son publicados alegatos entre particulares: para ventilar y dirimir diferendos privados existen los tribunales.

LIBERTAD DE INFORMACIÓN
Nuestro periódico ejerce el periodismo sin trabas, pero con responsabilidad. Ninguno de sus reporteros paga por obtener información, mas exigen libertad para investigar sin ser coaccionados, ni limitados en el acceso a la información que debe ser hecha pública.

CREDIBILIDAD, VERACIDAD Y PRECISIÓN.
A partir de estos supuestos, nuestro periódico se obliga a difundir la verdad completa, comprobable, en forma oportuna, sin intereses ni prejuicios que falseen, omitan o distorsionen los hechos.

* LIDERAZGO. La credibilidad es nuestro principal patrimonio. El ejercicio cotidiano de nuestras normas éticas nos permitirá alcanzar el liderazgo.
* IMPARCIALIDAD. Nuestros reporteros no incluyen sus opiniones en las notas informativas, no favorecen en sus textos a ninguna de las partes, ni anteponen sus propias pasiones, intereses religiosos, políticos o económicos porque lastiman la objetividad.
Los reporteros se cercioran de la veracidad de su información, acudiendo al lugar de os hechos y a cuantas fuentes informativas es necesario para confirmar los datos.
En nuestro periódico entendemos por fuentes confiables a personas o instituciones autorizadas, a expertos en los temas abordados e incluso a otros medios de comunicación reconocidos por su trayectoria profesional.
* EQUIDAD. Todas las partes involucradas en una información tienen en nuestras la misma oportunidad de exponer sus respectivas versiones. Cuando una información es perjudicial para alguno de los involucrados, no es publicada sin su versión de los hechos.
Toda información es atribuida a una fuente identificable; puede haber razones fundadas para mantener el anonimato de algún declarante, pero el reportero está obligado a tenerlo identificado e identificarlo ante la Dirección Editorial, quien es finalmente la responsable de autorizar si la información es publicada o no sin fuente expresa.
La confidencialidad está condicionada: la fuente puede quedar oculta al público siempre y cuando aporte al periódico pruebas y testimonios sustentados acerca de lo que informa. Más aún, no sólo puede, sino que en algunos casos la fuente informativa debe quedar oculta si peligra su integridad física.
En todo caso, cualquier compromiso de confidencialidad es autorizado por el jefe inmediato. El anonimato de la fuente informativa es siempre el último recurso, una vez agotados los medios legítimos para recabar información, Para conseguirla, en ningún caso se engaña a la fuente, ni se recurre al soborno, al chantaje ni a ninguna otra infracción a la ley.
Ahora bien, cuando el periódico asume la confidencialidad, el compromiso de respetarla es un deber solemne.
En todo lo anterior, la integridad institucional de nuestro periódico y de su personal está en juego; por lo mismo, el anonimato no es permitido cuando la fuente quiera aprovecharlo para atacar a personas e instituciones, o para obtener ventajas de cualquier índole.
* CERTEZA. Por ningún motivo es permitida a persona o entidad ajena al periódico, la revisión previa de la información a publicar. La única excepción se da cuando el grado de complejidad o especialización informativa exige que los datos sean corroborados por la propia fuente o por un experto.
* IMÁGENES. Se considera información tanto al contenido textual como al fotográfico; con relación a este último, cuando se da el caso se aclara al lector que la imagen original ha sido manipulada o alterada. Se recurre a modificaciones fotográficas sólo por exigencias de calidad de imagen, en beneficio del diseño o para ocultar por respeto la identidad de alguna víctima o presunto delincuente (mientras éste no sea condenado).
En nuestro periódico no se difunden fotografías que pudieran ofender a la integridad familiar (desnudos, imágenes crudas...).
* RIGOR. Las encuestas van siempre acompañadas de la metodología empleada.
* AUTORÍA. Las notas informativas, las columnas de opinión, los reportajes y las fotografías o infografías, contienen siempre los créditos del autor y lugar de procedencia.

En cambio, en el caso de afectados por errores u omisiones provenientes de algún reportero o editor, la disculpa respectiva es ofrecida personalmente el mismo día y, en las páginas del diario, la rectificación es publicada al día siguiente.
Se debe estimular a editores y reporteros a convertirse en defensores de los derechos del lector.

RESPETO A LA PRIVACIDAD
La vocación periodística de publicar los hechos como son, en su integridad, no debe reñir con la sensibilidad ante la vida privada y la seguridad de los protagonistas de la noticia. La dignidad e intimidad sólo pierden su rango privado cuando los actos o las declaraciones de una persona adquieren interés público, si afectan positiva o negativamente a la comunidad: si son noticia. Es muy delicada esta diferencia en el caso de las figuras públicas, de funcionarios y políticos observados con permanente atención. El derecho de la sociedad a ser infromada debe ser balanceado con el respeto al derecho de toda persona a conservar su margen de privacidad. Hay claras difamaciones que no deben ser dijundidas ni siquiera cuando la fuente quiere identificarse; nuestro periódico no debe convertirse en vehículo de calumnias personales ni siquiera en inserciones pagadas.

* OBITUARIOS. La sensibilidad ante el dolor humano es obligada en el caso de los obitauarios. La labor del reportero para obtener información en este caso sólo es emprendida cuando lo permitan los familiares o allegados.
* INOCENCIA O CULPABILIDAD. En el caso de la información conocida como policiaca, los reporteros no deben anticiparse a decisiones judiciales. Así pues, mientras no haya una sentencia condenatoria, las notas acerca de presuntos delitos deben ser difundidas como imputación, sospecha o presunción. Nunca se identificará a infractores que sean menores de edad ni a su familia.
* VIOLACIÓN. En ningún caso se publican detalles que permitan identificar a presuntos violados y violadas, ni a sus familias. Las fotografías correspondientes a este tipo de crímenes tampoco son publicadas si contienen rasgos que permitan la identificación de la víctima (o del presunto victimario, si éste es menor de edad).
* RENCILLAS PARTICULARES. No será difundida información referente a juicios mercantiles ni familiares, como desahucios, juicios testamentarios o demandas de divorcio.
* FALSAS ALARMAS. Las amenazas de bomba tampoco deben ser publicadas, para no hacer echo a estrategias mórbidas que sólo satisfacen a quienes provocan tales falsas alarmas, impulsados por un ánimo enfermizo o por un dudoso concepto de la diversión a costa de la intranquilidad social.
* OPINIÓN. Los editoriales reflejan la opinión institucional de nuestro periódico y son responsabilidad de la Dirección. Las columnas y artículos de opinión son responsabilidad de quien los firma.


DERECHO DE RÉPLICA

En el caso de afectación, nuestro periódico publica a la brevedad la versión de quien se considere lastimado u ofendido. Toda persona, institución o agrupación aludidas en la información publicada por este periódico, tiene derecho de objetarla y precisar cuantos detalles le den satisfacción. Los reclamos verbales o escritos se publican al día siguiente de haber sido recibidos, salvo cuando hay impedimentos técnicos que obligan a diferir las aclaraciones hasta un día después. En todo caso las réplicas serán publicadas sin lenguaje soez, ataques personales o expresiones que denigren a terceros o al propio periódico.
Lo anterior, cuando se trata de precisiones no imputables al mismo periódico.
En cambio, en el caso de afectados por errores u omisiones provenientes de algún reportero o editor, la disculpa respectiva es ofrecida personalmente el mismo día y, en las páginas del diario, la rectificación es publicada al día siguiente.
Se debe estimular a editores y reporteros a convertirse en defensores de los derechos del lector.

RESPETO A LA PRIVACIDAD
La vocación periodística de publicar los hechos como son, en su integridad, no debe reñir con la sensibilidad ante la vida privada y la seguridad de los protagonistas de la noticia. La dignidad e intimidad sólo pierden su rango privado cuando los actos o las declaraciones de una persona adquieren interés público, si afectan positiva o negativamente a la comunidad: si son noticia.
Es muy delicada esta diferencia en el caso de las figuras públicas, de funcionarios y políticos observados con permanente atención. El derecho de la sociedad a ser informada debe ser balanceado con el respeto al derecho de toda persona a conservar su margen de privacidad. Hay claras difamaciones que no deben ser difundidas ni siquiera cuando la fuente quiere identificarse; nuestro periódico no debe convertirse en vehículo de calumnias personales ni siquiera en inserciones pagadas.

* OBITUARIOS. La sensibilidad ante el dolor humano es obligada en el caso de los obituarios. La labor del reportero para obtener información en este caso sólo es emprendida cuando lo permitan los familiares o allegados.
* INOCENCIA O CULPABILIDAD. En el caso de la información conocida como policiaca, los reporteros no deben anticiparse a decisiones judiciales. Así pues, mientras no haya una sentencia condenatoria, las notas acerca de presuntos delitos deben ser difundidas como imputación, sospecha o presunción. Nunca se identificará a infractores que sean menores de edad ni a su familia.
* VIOLACIÓN. En ningún caso se publican detalles que permitan identificar a presuntos violados y violadas, ni a sus familias. Las fotografías correspondientes a este tipo de crímenes tampoco son publicadas si contienen rasgos que permitan la identificación de la víctima (o del presunto victimario, si éste es menor de edad).
* RENCILLAS PARTICULARES. No será difundida información referente a juicios mercantiles ni familiares, como desahucios, juicios testamentarios o demandas de divorcio.
* FALSAS ALARMAS. Las amenazas de bomba tampoco deben ser publicadas, para no hacer eco a estrategias mórbidas que sólo satisfacen a quienes provocan tales falsas alarmas, impulsados por un ánimo enfermizo o por un dudoso concepto de la diversión a costa de la intranquilidad social.
* SUICIDIOS. En nuestro periódico no se publica información sobre este tema, en consideración al respeto por quien ha tomado una decisión así de fatal; también, porque una muerte en estas condiciones duplica la pena de los familiares, y poir haberse comprobado que la publicación de suicidios induce a conductas similares en casos de personas afectadas con una depresión severa.

OBSCENIDADES
Las palabras altisonantes son publicadas sólo cuando la información pierde sentido sin ellas. La decisión final de permitir el lenguaje considerado soez recae en la Dirección Editorial.

RECHAZO AL PLAGIO
El plagio es pecado capital del periodismo. Por eso, cuando un texto requiera se reforzado o complementado con información de otra publicación o medio electrónico, debe acreditarse su origen. Incluso en el caso de primicias informativas de un medio competidor, que sirvan eventualmente de base a trabajos propios, debe especificarse que dicho medio es la fuente origen de la información.
Y cuando se pretenda reproducir textual e íntegramente un material informativo de autor o agencia con quienes no haya convenios o contratos de servicio, deberá solicitarse su autorización para reproducirlo con el crédito correspondiente.

RESPONSABILIDAD
Hemos hablado de independencia, equidad, precisión y responsabilidad informativas. En cada uno de estos valores está implícita la presencia de los diversos grupos sociales. Nuestro periódico no adopta una línea editorial que obedezca a sólo uno de los segmentos de la comunidad, del mercado o del espectro político. Pero éste último, no obstante, es el eje donde se articulan todos los procesos sociales, las posibilidades de crecimiento o atrofia, según la actuación de las autoridades. Por eso nuestro periódico es una institución empeñada en denunciar vigorosamente la corrupción, la mala actuación y el mal uso del poder público.

SEGURIDAD
De todos los valores, el más alto es la vida. La búsqueda de la noticia y su profundización no se antepone a la seguridad de editores y reporteros. En particular, la cobertura e investigación de los asuntos vinculados al narcotráfico pueden poner en peligro la integridad física del personal del periódico. Por eso, toda información relacionada con este tema se difunde cuando es hecha pública por la autoridad. Los reportajes y noticias no oficiales son posibles solamente con permiso expreso de la Dirección.

HONORABILIDAD
El personal de nuestro periódico no aprovecha su profesión para incurrir en actos de ilegalidad e impunidad. Está prohibido exhibir gafetes o logotipos del periódico en vehículos privados, en busca de trato preferencial. Las tarjetas de presentación y credenciales son exclusivamente para identificación, nunca para suplir obligaciones ciudadanas.

CAPACITACIÓN
En nuestro periódico no sólo se permite, sino que se alienta al personal de todas las áreas a la actualización y crecimiento profesional. La institución apoya con permisos temporales y becas la asistencia a cursos y seminarios.

CONCURSOS
Los reporteros y editores se deben abstener de participar en concursos convocados y financiados por cualquier instancia de gobierno o partidos políticos. Sólo se permitirá aspirar a premios con un jurado independiente, de reconocida calidad moral. En estos casos la postulación deberá ser aprobada por la Dirección Editorial.

ATUENDO Y HÁBITOS PERSONALES.
Vestir con propiedad no está considerado en nuestro periódico como signo de ostentación ni engreimiento.
Tanto en las instalaciones del periódico como fuera de ellas, ante lectores, fuentes informativas y clientes, rige un código de vestimenta con el que se manifiesta el respeto entre los propios compañeros de trabajo y uno mismo.
Estas consideraciones impiden fumar y beber alcohol en las instalaciones del periódico y durante el desempeño del trabajo. También se evita el licor en entrevistas o reuniones con personalidades, funcionarios o representantes de instituciones de quienes se obtiene información o se negocian convenios. Los reporteros se deben abstener de hablar con groserías durante el desempeño de su trabajo. Deben dirigirse con propiedad y respeto a los entrevistados, evitando el tuteo.
Aún en situaciones tensas, cuando es agredido verbalmente, el reportero debe conservar la calma y evitar discusiones o riñas.

DERECHOS RESERVADOS
Una vez publicados, los materiales informativos y gráficos son propiedad del periódico. No puede disponerse de ellos a título personal para ser vendidos, prestados, rentados o regalados a empresas, instituciones o particulares. Su propiedad intelectual e industrial está protegida por las leyes mexicanas.


NORMAS ÉTICAS PARA FOTÓGRAFOS
Los siguientes son ejemplos prácticos de normas éticas que deben seguir los reporteros gráficos en el desempeño de su trabajo:

NO SIMULAR HECHOS INEXISTENTES
Una práctica frecuente es que los reporteros gráficos falseen la realidad. Por ejemplo, una revista contrató un modelo que, simulando estar bajo los efectos de las drogas, aparecía recostado sobre una pared en la que se habían pintado símbolos y leyendas de partidos y agrupaciones de izquierda. Se presume que pretendieron asociar inconscientemente determinadas tendencias políticas con la drogadicción.
Otro caso: el fotógrafo de un periódico llegó tarde a un plantón de protesta. Cuando vio que los manifestantes ya se retiraban, los obligó a regresar y a desenvolver sus pancartas, para simular la manifestación y rescatar la foto que ya había perdido: mintió con sus fotos.

NO INFLUIR EN LA NOTICIA
Esta norma implica no tomar parte activa, bajo ninguna circunstancia, en los hechos; tampoco sugerir actitudes, ni interactuar o estimular conductas en los protagonistas de la noticia.
Un ejemplo: un reportero gráfico acudió a un juzgado, en donde se daba seguimiento a la denuncia de un grupo de colonos en contra de autoridades. Al llegar, encontró al grupo de vecinos y al verlos pasivos, los exhortó a que salieran a la calle a manifestarse. Fue entonces que logró su foto del día: él mismo organizó una protesta: fabricó su noticia.
Otro ejemplo: la vicegobernadora de una provincia en Argentina evitó estrechar la mano del militar que hacía el traspaso del poder. Los fotógrafos con insistencia, le pidieron que lo saludara porque, en ese curioso esquema mental que dice que las cosas tienen que suceder de determinada manera, por tradición “debían” saludarse. La vicegobernadora accedió expresando su disgusto: “¡las cosas que hay que hacer por los fotógrafos!”

NO RECREAR SITUACIONES REALES
En ocasiones, el reportero gráfico no llega a tiempo para documentar un acontecimiento o el resultado obtenido es técnicamente inutilizable. En 1972, por ejemplo, durante las Olimpiadas, un comando de la organización fundamentalista islámica “septiembre negro” tomó por asalto, en Munich, el edificio donde estaba alojada la delegación de Israel. Las fotos transmitidas por las agencias de noticias no satisfacían los requerimientos de calidad de algunas publicaciones.
Fue entonces que una revista decidió reconstruir la escena en un edificio, con actores armados y vestidos con pasamontañas. La imagen se publico en la portada como si fuera auténtica; nunca aclararon a los lectores que era una foto actuada.

RESPETAR PRIVACIDAD
Se dice con frecuencia que los personajes públicos no tienen vida privada, lo cual es una verdad a medias. Debería decirse que es en los lugares públicos donde no existe privacidad. Una revista, por ejemplo, publicó la foto de un conocido político en la sala de terapia intensiva de una clínica. La imagen fue obtenida por una enfermera que llevaba una cámara automática escondida, a quien inducieron –y pagaron- para hacerlo. El caso fue llevado a la justicia y los editores debieron pagar una fuerte suma por daño moral.

PRUDENCIA CON NIÑOS
Las leyes en varios países prohíben publicar el nombre y fotografía de menores involucrados en hechos policíacos o judiciales. Lo recomendable es evitar tomar fotos de niños acusados de algún delito o que fueron víctimas de alguna agresión.

EVITAR IMÁGENES MORBOSAS
La publicación de fotos de personas muertas, mutiladas o escenas escabrosas se justifican en algunas y determinadas situaciones. Luís Príamo, en un ensayo sobre este tema, recuerda que The Washington Post decidió no publicar la foto de la cabeza de la actriz Jayne Mansfield atravesada por un hielo y el cuerpo yaciendo a varios metros. El reportero gráfico Ricardo Ceppi, en una oportunidad debió documentar la autopsia de un joven que se suponía había sido asesinado por policías; las fotos eran muy cruentas pero eligió una donde apenas se veían los forenses, omitiendo cualquier asomo de sensacionalismo.
También está justificada la publicación de fotos de víctimas del hambre, de hechos de guerra, atentados terroristas o catástrofes, cuando la connotación social o política tiene una determinada dimensión y las fotografías pueden servir para generar sentimientos de solidaridad o de condena, según el caso.

NO ABUSAR DEL OPORTUNISMO
Determinadas actitudes y gestos de políticos, funcionarios y otros personajes, que duran apenas fracciones de segundo, pueden dar como resultado fotografías oportunistas que desvalorizan a la persona por obra de la casualidad. Este tipo de fotos puede ser al final de cuentas humorística y constituirse en una manera de editorializar.


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