¿Ya no es tiempo de Libros?

En un par de semanas, don Gustavo Cázares cumplirá 81 años y aunque sigue trabajando, le preocupa el poco espacio con el que cuenta en su local y el declive del mismo, lo que lo ha llevado a considerar la posibilidad de donar su acervo a algunas bibliotecas rurales de La Piedad

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Desde hace 46 años, Gustavo Cázares Camarillo comenzó a vender libros y revistas afuera del mercado municipal “Gildardo Magaña” de esta ciudad, pero ahora su negocio ya no es redituable.

“Comencé con un pequeño puesto afuera del mercado, mi esposa y yo vendíamos ropa, como me ha gustado la lectura siempre tenía una revista o algún libro en mi  local, y un día doña Sofía Chávez quien también era comerciante me pidió prestada una revista, después me dijo que por qué no me dedicaba a vender o rentar libros, esa idea me pareció buena, así que comencé a comprar algunos libros, revenderlos o cambiarlos”, narró.

Años después, don Gustavo obtuvo la concesión de un local en pasillo tres en el interior del mercado donde puso de manera formal su negocio de libros y revista al que llamo “Los Dos Puentes”, en honor al puente Cavadas y el Morelos,  de esta ciudad.

El comerciante, dijo que el auge de la venta de libros fue entre 1980 y 1999, posterior a eso, la tecnología avanzó rápidamente y esto trajo la decadencia de su negocio a pesar de contar con un acervo de más de 5 mil libros y revistas de diversos géneros tales como novelas, históricos, románticos, terror, ficción, biografías de personajes importantes, ciencias, cuentos, fábulas, entre otros.

Durante años don Gustavo no ha tenido una buena venta de libros, pero aun así, seguía comprando aquellos que llegaban a venderle a su local, lo que provocó que su espacio de 8 metros de largo por 4 de ancho ahora se vea saturado.

Además de los libros y revistas, también vende fotografías antiguas de La Piedad y juguetes tradicionales, pero tampoco tiene mucho éxito en las ventas, ya que al igual que los libros fueron desplazados por las nuevas tecnologías, los trompos, yoyos, baleros, resorteras y lotería fueron sustituidos por los juegos digitales.

Donar sería una opción

En un par de semanas, don Gustavo Cázares cumplirá 81 años y aunque sigue trabajando, le preocupa el poco espacio con el que cuenta en su local y el declive del mismo, lo que lo ha llevado a considerar la posibilidad de donar su acervo a algunas bibliotecas rurales de este municipio, donde pueda ser útil para quienes todavía se sienten atraídos por los libros.

VIAAndrea Verdín
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