“Candados de amor”, tradición que se arraiga en el Museo del Objeto | Provincia

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“Candados de amor”, tradición que se arraiga en el Museo del Objeto

“Candados de amor”, tradición que se arraiga en el Museo del Objeto

10 de Febrero 2018 | 19:11
Ciudad de México - Por Notimex | Provincia
El recinto capitalino recrea un episodio de “Tengo ganas de ti”, de Federico Moccia
En una escena de la novela “Tengo ganas de ti”, del escritor italiano Federico Moccia, una pareja de enamorados coloca un candado, con sus iniciales grabadas, en una de las farolas del puente Milvio, en Roma. Acto seguido, arrojan la llave al río Tíber, donde estará eternamente como el amor que la pareja se ha jurado.
Esa idea, arrancada a una de las páginas más románticas de la literatura contemporánea y debida al escritor nacido en Roma el 11 de noviembre de 1963, autor de novelas de éxito que posteriormente fueron trasladadas a la pantalla cinematográfica, fue retomada por el Museo del Objeto del Objeto (MODO) que se localiza en Colima 145, colonia Roma.
Paulina Newman, directora del recinto, habló para Notimex sobre esa joven tradición que el MODO llama “Candados de amor”. En esta recreación de lo que sucedió en el puente Milvio, se invita a la población a manifestar su amor, y más que eso, a “sellarlo” con un candado que puede colocar en alguna de las jardineras que adornan la entrada del museo.
Los candados colocados hasta hoy suman varias decenas, acaso algunos cientos. Los hay pequeños, medianos, grandes y muy grandes. Algunos tal y como salieron de la fábrica, y algunos, decorados con las letras iniciales de quienes los injertaron ahí; también hay otros que lucen vistosos corazones de colores, dibujos amorosos, o listones.
“Quisimos tener un espacio para que la comunidad que asiste al MODO, y la que vive en sus alrededores, emulara a esos personajes de novela. Al mismo tiempo, es una iniciativa para que los vecinos del recinto, quienes lo sienten parte de su entorno, dejaran aquí algo de ellos. El objetivo se cumple porque la llave del candado se deposita en nuestro buzón”.
A lo largo de los años, señaló la entrevistada, la gente ha tomado esas jardineras como un sitio específico para sellar su relación, no necesariamente de carácter erótico entre pareja. “También vienen amigos, amigas, parientes y existe el caso de una persona que vino con su perro y colocó su candado, en señal de la relación de amistad que existe entre ambos”.
De esa manera, dijo, las personas dejan algo suyo en el MODO, que pasa a ser parte de la colonia y del mismo espacio museístico que se inauguró en 2010, y fue unos tres años después, calculó la directora, cuando inició la ahora joven tradición. Muchas parejas colocan sus candados el 14 de febrero.
Sin embargo, algunas más acuden fuera de esa temporada de mayor sensibilidad, y más aún, sin informar al personal del museo. Hay casos en que las parejas colocan su candado y se retiran. Para ellos, lo importante es sellar su amistad, su amor o lazo fraternal, sin necesidad de testigos, aunque la tradición del MODO es que la llave quede en el museo.
“Tenemos un registro aproximado tanto de la cantidad de candados que están colgados en este momento en las dos jardineras más cercanas al museo, así como del perfil de quienes se han sumado a este movimiento”, abundó Paulina Newman, en sus declaraciones, sin que sea un censo riguroso, pues es una actividad lúdica que no requiere de formalismos.
Debido a que naturalmente toda moneda tiene dos caras, así esta historia. De la misma manera en que numerosas parejas han asistido a colocar sus candados, algunas han vuelto para quitarlos. Gente del MODO ha sido testigo de casos en que uno, o los dos miembros de la pareja antes melosa ha o han caminado sobre sus propios pasos para romper el sello.
“Los hemos visto llegar evidentemente enfadados con enormes pinzas para cortar acero y romper los candados, en clara muestra de que lo suyo ha terminado”. Son casos aislados, pues son más quienes están convencidos de que su amor es para toda la vida, que los que ven a su romance o amistad hacerse polvo. En ambos casos, el MODO es su confidente.
De esa forma, “Los candados de amor” en el MODO se han convertido en celebración del amor y la amistad de muchas parejas que han colgado su candado en esas jardineras para luego colocar la llave en un buzón de acero forjado que se encuentra en el vestíbulo del museo. La idea es que tanto las llaves como los candados estén en esos sitios por siglos.
Cabe la posibilidad de que en un futuro no muy lejano, el MODO monte una exposición sobre este tema, pues el espíritu del recinto es mostrar al visitante el devenir del país y su población en los últimos 200 años, a través de objetos de uso cotidiano, siempre cargados de emociones que de manera natural transmiten a quienes los observan en una vitrina
De acuerdo con Newman, esa costumbre, que intenta crecer a través de las redes sociales, tiene la ventaja de no representar un desembolso exorbitante para celebrar el Día del amor y la amistad, y a la vez, es un gesto de pareja muy significativo, perdurable, y de gran emotividad. “El 14 de febrero vendemos candados y pinturas para decorarlos”, rubricó.
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