Desplome no esperó al INAH | Provincia

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Desplome no esperó al INAH

Desplome no esperó al INAH

26 de Septiembre 2017 | 21:52
México. - Por Excélsior | Provincia
Raúl Delgado, director de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura, aseguró que el patrimonio afectado no se desplomaría y que había que esperar por el seguro que tiene el instituto
Ninguna de las autoridades federales o locales impidieron el colapso de la cúpula de la parroquia de Nuestra Señora de Los Ángeles, ubicada en la Colonia Guerrero, señalada como el monumento histórico más afectado en la Ciudad de México por el sismo de 7.1 grados en la escala de Richter del pasado 19 de septiembre, tal como lo dio a conocer Excélsior (21/09/2017), y pese a la reiterada solicitud de apoyo del ex sacristán Pedro Juan Hernández y el padre Cirilo Colín Noguera.
Y aunque existieron revisiones por parte de las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural y de la delegación Cuauhtémoc, la cúpula se derrumbó alrededor de las 16 horas de ayer, ante la mirada incrédula de vecinos y curiosos.
En una entrevista con Raúl Delgado Lamas, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, del pasado miércoles 20 de septiembre, el funcionario afirmó que la cúpula era recuperable y que, en su experiencia, no se colapsaría.
“… Esto lo podemos arreglar, es recuperable”, dijo Delgado Lamas. “Yo vine para acá porque me dijeron que estaba a punto de caerse (este inmueble histórico), pero yo creo que no, en mi experiencia… está grave la afectación, pero no”, afirmó.
Y ante la pregunta expresa sobre quiénes habían inspeccionado los daños de este inmueble, el funcionario añadió: “Tu servidor, con gente del INAH y de (la dirección de) Arquitectura del INBA, porque este edificio tuvo una intervención en los primeros años del siglo XX”.
¿Y qué procederá ahora?, se le inquirió a Delgado Lamas. “Primero dejarla así para que vengan los ajustadores del seguro. El INAH tiene un seguro nacional, entonces está protegido. Pero también está el Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que es un fideicomiso para la Secretaría de Gobernación para atender desastres naturales… aquí aplican los dos: el seguro y el Fonden”.
Sin embargo, el derrumbe fue inminente y sucedió ayer en el número 178 de la calle Lerdo, casi esquina con Luna, a donde acudieron los cuerpos de emergencia, rescate y de seguridad pública, para luego confirmar que no se registraron personas lesionadas y proceder a acordonar el inmueble por elementos de Protección Civil.
NO HICIERON CASO
Excélsior habló con Pedro Juan Hernández, ex sacristán de este templo, quien lamentó que las autoridades del INAH no acudieran a apuntalar la cúpula del inmueble en su momento, cuando este diario dio a conocer el grado de las afectaciones.
"Ahora veo este colapso y me hace sentir mal porque las autoridades no hicieron caso; ahora hasta parece espectáculo, pero ya para qué. Yo trabajé 18 años como sacristán en la iglesia y seguimos trabajando en la parroquia. Sin embargo, hace un rato me enteré de su desplome por los mismos vecinos de la colonia, quienes me llamaron por teléfono; la señorita Griselda que vive a unos cuantos pasos de esta parroquia, ella fue la que me confirmó que se había desplomado la cúpula”, apuntó con voz trepidante.
¿Qué le dirá a las autoridades del INAH y de Sitios y Monumentos cuando vayan a verificar lo sucedido?, se le preguntó. “No sé para qué vienen ahora, pero ya qué… porque cuando se les dijo y debieron de venir para apuntalar, hicieron caso omiso, como siempre. Aquí estuvieron las autoridades (del INAH y Sitios y Monumentos) y dijeron que iban a apuntalar y que era prioridad… según en estos días iban a empezar con hacer eso. También se le mandó un tweet a las autoridades (delegacionales) y lo vieron y todo, pero nadie se acercó a ver qué pasaba realmente con este inmueble que es el corazón de la colonia”, expresó.
Por la tarde Excélsior solicitó hablar con Arturo Balandrano Campos, Coordinador Nacional de Monumentos Históricos (CNMH) del INAH, dependiente de la Secretaría de Cultura federal, para que explicara las dimensiones del siniestro y si existe la forma de recuperar dicha cúpula. Sin embargo, la oficina de difusión argumentó que no ha tenido comunicación con él, debido a que se encuentra en el estado de Puebla.
También se buscó al párroco Cirilo Colín, quien no pudo atender la llamada por encontrarse revisando los daños al interior del templo, aunque él mismo había informado que desde el sismo del pasado 7 de septiembre ya había afectaciones en dicha cúpula.
De acuerdo con la ficha registrada ante el INAH, este inmueble tiene una superficie total de  dos mil 134 metros cuadrados. Fue declarado monumento histórico el 27 de agosto de 1932 y forma parte de la zona de monumentos de la Ciudad desde el 11 de abril de 1980, cuyo inmueble fue remodelado en 1958 por Federico Mariscal.
De acuerdo con la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, su revestimiento es de cantería y está compuesto de un cuerpo y tres calles, acceso en arco de medio punto con clave resaltada y marco estriado a manera de cartela, sobre la cual hay una escultura-relieve de la Virgen con corona metálica y 16 estrellas, parada sobre el mundo y enmarcada por rayos y querubines; remata con un friso dentellado y una prominente cornisa con modillones.
Según su historia, algunos autores han atribuido la nave del recinto al arquitecto Manuel Tolsá, cuya capilla original dio paso a otra construcción en 1727, de la que se concluyó el presbiterio y el tambor de la cúpula en 1808, aunque ésta no se terminó definitivamente sino hasta fines del siglo XIX. Y se tiene noticia de que hubo remodelaciones posteriores entre 1885 y 1890 y algunas más a principios del siglo XX.
Pero más allá de las afectaciones a la parroquia de Nuestra Señora de Los Ángeles, la Ciudad de México también ha registrado importantes daños en el Templo de Santiago Apóstol, San Bernardino, La Profesa, la Capilla de San Marcos, del Templo de Santa Catarina, La Parroquia de San Gregorio, entre otras, así como numerosos daños en templos de Morelos, Puebla, Guerrero y Tlaxcala.
Con información de Juan C. Talavera, Rodrigo Alarcón y Luis C. Sánchez
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