Proyecto Arqueológico Subacuático mexicano será reconocido en China | Provincia

cultura | Artes & Vida

Proyecto Arqueológico Subacuático mexicano será reconocido en China

Proyecto Arqueológico Subacuático mexicano será reconocido en China

5 de Diciembre 2017 | 20:03
Ciudad de México - Por Notimex | Provincia
El proyecto de investigación subacuática "Hoyo negro" que se realiza en Tulum, Quintana Roo, bajo la batuta del  Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) será distinguido el próximo viernes con el Field Discovery Award (Premio Descubrimiento en campo) que otorga el Foro Arqueológico de Shanghai (SAF, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con la carta de notificación del Profesor Wang Wei, miembro honorario del Instituto Arqueológico de América de la Academia China de Ciencias Sociales, el Comité de Selección revisó 91 nominaciones en dos rondas en las que se puso especial énfasis en los principios de excelencia e imparcialidad.
El comité está integrado por 30 renombrados expertos que representan diferentes regiones del mundo, quienes fallaron a favor del proyecto mexicano en la categoría de Premio por Descubrimiento en Campo (Field Discovery Award).
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recordó que "Hoyo negro" se inició a finales de 2011, después de que tres espeleobuzos —Alejandro Álvarez, Alberto Nava y Franco Attolini— descubrieron una inmensa oquedad al explorar una cueva inundada en plena selva de Tulum.
En el fondo estaba el esqueleto humano femenino conocido como “Naia”, que resultó ser el más completo y antiguo encontrado hasta ahora en América. Corresponde a una joven de entre 15 y 17 años de edad que vivió hace 12 mil o 13 mil años, durante el Pleistoceno Tardío, en la península de Yucatán.
Gracias a los estudios y análisis de estos restos óseos se ha podido profundizar en el conocimiento sobre los primeros pobladores del continente americano que llegaron a través de Beringia.
También se encontraron restos de 33 animales prehistóricos pertenecientes a 13 especies, cinco de ellas extintas (gonfoterio, tigre dientes de sable, perezoso gigante de tres tipos, oso tremarctino y un gran lobo parecido al cánido sudamericano) y el resto todavía existente (puma, chancho de monte, coatí, tapir, murciélago, zarigüeyas y una especie de gato pequeño aún no identificado).
En 2014, el descubrimiento del esqueleto de “Naia” fue considerado entre los 10 más importantes del mundo.
En este proyecto participan más de 100 especialistas, universidades, agencias oficiales, organizaciones y fundaciones de México, Estados Unidos y Canadá, e incluye a paleontólogos, arqueólogos, antropólogos físicos, geólogos, geoquímicos, paleobotánicos, médicos, técnicos y expertos en computación de punta, entre otros, además de los espeleobuzos del Proyecto Hoyo Negro, especialmente capacitados y entrenados para el registro arqueológico.
En 2015, dos de las iniciativas de mayor envergadura del INAH fueron reconocidas con los Premios SAF: en la categoría de Investigación fue galardonado el Proyecto Templo Mayor que dirige el doctor Leonardo López Luján, y como mayor descubrimiento de campo, el proyecto Tlalocan, en Teotihuacan, encabezado por el arqueólogo Sergio Gómez Chávez, siendo considerados de los 10 mejores trabajos en investigación arqueológica a nivel mundial en los últimos años.
El SAF fue fundado en 2013 como una iniciativa global dedicada a promover la investigación, protección y utilización de los recursos arqueológicos y patrimoniales del mundo. Es organizado por el Centro de Investigación en Arqueología Mundial (RCWA) y la Academia de Shanghai, bajo los auspicios de la Academia China de Ciencias Sociales y el gobierno de esa ciudad.
El INAH precisó que debido a que el proyecto fue presentado ante el SAF por la arqueóloga Pilar Luna Erreguerena, directora general, y el doctor James C. Chatters, investigador principal de la iniciativa, pero como los dos están en la última temporada de campo de 2017 en la selva de Tulum, el reconocimiento será recogido por Roberto E. Junco, subdirector de Arqueología Subacuática del Instituto.
Comparte este artículo